17 agosto 2017

Elena Medel, Ragazza

«Discúlpeme»
-sueño que le interrumpo en plena calle-,
«lleva usted mi corazón
pegado a la suela del zapato».
Y, entonces,
descubro que también me envuelve
el violeta dulce y calmo de sus ojos.
Elena Medel
España
Córdoba, 1985

16 agosto 2017

Pablo de Rokha, Circulos (Fragmento)

Tu ilusión se parece a una ciudad antigua,
a las caobas llenas de aroma entristecido,
a las piedras eternas y a las niñas heridas;
un pájaro de agosto se ahoga en tus pupilas,
y, como un traje obscuro, se te cae el delirio.

Seria como una espada, tienes la gran dulzura
de los viejos y tiernos sonetos del crepúsculo;
tu dignidad pueril arde como las frutas;
tus cantos se parecen a una gran jarra obscura
que se volcase arriba del ideal del mundo.

Tal como las semillas, te desgarraste en hijos,
y, lo mismo que un sueño que se multiplicara,
la carne dolorosa se te llenó de niños;
mujercita de invierno, nublada de suspiros,
la tristeza del sexo te muerde la palabra.
Pablo de Rokha
(Carlos Ignacio Díaz Loyola)
Chile
Licantén, 17 de octubre de 1895
Santiago de Chile, 10 de diciembre de 1968

15 agosto 2017

Gioconda Belli, Te busco

Sola yo, amor,
Y vos quién sabe dónde;
Tu recuerdo me mece como al maíz el viento
Y te traigo en el tiempo,
Recorro los caminos,
Me río a carcajadas
Y somos los dos juntos
Otra vez,
Junto al agua.
Y somos los dos juntos
Otra vez,
Bajo el cielo estrellado
En el monte,
De noche.
Yo, amor, he aprendido a coser con tu nombre,
Voy juntando mis días, mis minutos, mis horas
Con tu hilo de letras.
Me he vuelto alfarera
Y he creado vasijas para guardar momentos.
Me he soltado en tormenta
Y trueno y lloro de rabia por no tenerte cerca,
En viento me he cambiado,
En brisa, en agua fresca
Y azoto, mojo, salto
Buscándote en el tiempo
De un futuro que tiene
La fuerza de tu fuerza.
Gioconda Belli
Nicaragua
Managua, 9 de diciembre de 1948

14 agosto 2017

Marianne Toussaint, El acoso de la sombra

Encendí velas
invoqué la tribulación de su cuerpo
me volví la penumbra roja de los pasillos.
Desde su muerte soy un venado que presagia
el acoso de la sombra.
 Marianne Toussaint
México
Torreón, Cohauila, 1958

Eugenio Florit, Retrato

Estaba allí, perfecta, bella,
sin sombra en las pupilas verdes.
El oro, de corona; el transparente nácar,
de túnica; la sonrisa, de aureola.
Bella, perfecta, en pura geometría
de mármol y caricia del sol último.
¿Qué pensamiento, bajo la amplia frente?
¿Qué beso al borde de los labios?
¿Qué imagen, tras los ojos detenidos
en una mariposa del espacio?
Allí, perfecta, bella. Entre los dedos,
un alma de paloma, muerta,
luchando por entrarse hasta su sangre,
y anidar, otra vez, bajo su seno.
En torno, el ángel de la música
se iba, en ocaso, el mar, desvaneciendo.
Eugenio Florit
Cuba
Madrid, 15 de octubre, 1903 /
Miami, 22de junio de 1999

13 agosto 2017

Nira Etchenique, Sin amor

Si por lo menos
no hubieras dicho que me amabas,
si sólo hubieras dibujado con tu mano cabal
la mansedumbre de mi cuerpo,
si me hubieras asaltado en silencio,
como el agua,
si hubieras venido a mí como un sonámbulo,
todo pulso, y calor, y piel, y lengua.

Si por lo menos
no hubieras dicho que me amabas,
esta noche
esta noche tan amarga
me sería más fácil caminarla.

Caminarla sin ti que estás mordido
como pan de vagabundo en la ventana,
caminarla sin ti, que te has herido
como pájaro de vientre prolongado.

Si por lo menos
no hubieras dicho que me amabas,
si sólo hubieras llegado con tu hoy
simple y rotundo como un cero
y nada más, y nada de tu ayer y tu castigo,
y tu culpa y tu viejo carro uncido.

Si me hubieras penetrado sin palabras,
sólo y único, en silencio, acorazado.
Si me hubieras medido con tu carne
con la boca afirmada a la moneda,
 si me hubieras logrado sin hablarme…

Si por lo menos
no hubieras dicho que me amabas,
si sólo hubieras descendido oscuro
y anónimo y feroz y enmudecido,
qué fácil caminar por esta noche
de ciudad dilatada en bocacalles.

 Qué fácil detenerse en las esquinas
y en las manos que juegan a ser rosas
sobre el límpido cristal de las vidrieras
¡Qué fácil el otoño y el olvido!
Nira Etchenique
Argentina
Buenos Aires 1926/ 2005

Charles Baudelaire, Recogimiento

Sé sabia, Pena mía, y permanece en calma.
Reclamabas la Noche; ya desciende, hela aquí:
Envuelve a la ciudad una atmósfera oscura
A unos la paz trayendo y a los más la zozobra.

Mientras que la gran masa de los viles mortales,
Del Placer bajo el látigo, ese verdugo impávido,
Cosecha sinsabores en la fiesta servil,
Ofréceme tu mano, Pena mía, ven aquí

Lejos de ellos. Mira balancearse los años transcurridos
Con vestidos ridículos, sobre las balaustradas
Del cielo; la nostalgia burlona ya emerge de las aguas;

Descansa bajo un arco el moribundo sol
Y, tal enorme sudario rezagado, hacia Oriente,
Oye, querida, oye cómo avanza la Noche. 
Charles Baudelaire
Francia
Paris, 9 de abril de 1821/
Paris, 31 de agosto de 1867

12 agosto 2017

Anne Sexton, Cigarrillos, whisky y mujeres salvajes

(De una canción)
Tal vez nací de rodillas,
nací tosiendo en el largo invierno,
nací esperando el beso de la piedad,
nací con cierta pasión por la rapidez
y así, cuando las cosas progresaron,
aprendí sobre la empalizada
y lo que se saca fuera, el  gas de la enema.
Por dos  o tres aprendí a no arrodillarme,
a no esperar, a plantar mis fuegos bajo tierra
donde no hay nadie a quien susurrarle o acostar a morir
excepto las muñecas, perfectas y terribles.

Ahora que escribí muchas palabras,
y revelé tantos amores, y para tantos,
y he sido enteramente lo que siempre fui –
una mujer de exceso, de fervor y ambición,
encuentro que el esfuerzo fue inútil.
¿Acaso en estos días
no miro al espejo y veo
a una rata ebria esquivarme los ojos?
¿No siento tan intenso el hambre
que moriría antes de mirarla a la cara?

Me arrodillo una vez más,
por si acaso la piedad llegase
justo a tiempo.
Anne Sexton
Estados Unidos
Newton, Massachusetts, 9 de noviembre de 1928
Weston, Massachusetts 4 de octubre de 1974

11 agosto 2017

León Felipe, Qué día tan largo

¡Qué día
tan largo
y qué camino
tan áspero…
qué largo es todo,
qué largo…
qué largo es todo
y qué áspero!
En el cielo
está clavado
el sol
iracundo y alto;
La tierra es toda llanura… llanura… toda llanura…
y en la llanura… ni un árbol.
Voy
tan cansado
que pienso en una sombra cualquiera.
Quiero descanso… descanso… sólo descanso…
¡dormir!… Y lo mismo me da ya
bajo un ciprés que bajo un álamo.
León Felipe
España
Tábara, Zamora, 11 de abril de 1884

Ciudad de México, México, 18 de septiembre de 1968

Sebastián Olaso, VII (de Tiranía del desborde)

Me callo cuando la palabra es lo único. La palabra es la moneda que sobrevive al vacío. Golpea con los huesos, en los huesos se corrige, entre los huesos se modela la moneda y su eco de huecos es la imagen del terror. Yo gritaría la palabra para decir que la palabra no es el hueso, no es el hueco, no es el eco. Y ya no sé si en el grito hay fortuna, si en el silencio hay fortuna. Si hay fortuna.

Sebastián Olaso
Argentina
San Nicolás, Buenos Aires, 1968